Seguridad en el hogar para personas mayores

 

Llega un punto en la edad adulta que alcanzado el esplendor empieza un retroceso en el que acabamos siendo niños otra vez, niños grandes. Una caída tonta o despiste en un mal momento pueden acarrear consecuencias terribles para una persona anciana. El cuerpo ya no se recupera con la facilidad que antaño por lo que hay que minimizar el riesgo de accidentes al máximo. No todos los hogares están habilitados a las necesidades de los más mayores. Muchos de ellos viven solos por lo que tienen que prestar especial atención a sus actos, pues cualquier descuido puede ser nefasto. A continuación algunos puntos para mejorar la calidad de vida de la tercera edad.

Es aconsejable colocar agarraderas en el cuarto de baño ya que facilitan tanto la entrada y como salida de la ducha como la incorporación al inodoro y usar tapetes antiderrapantes en la bañera.

En caso de consumir uno o más medicamentos es recomendable hacer uso de dispensadores diarios o semanales, para evitar olvidos o confusiones.

Se aconseja subir las escaleras siempre apoyándose en la barandilla.

Es importante reparar los suelos en mal estado y evitar que haya objetos obstruyendo el paso.

Durante los meses de verano el exceso de calor puede provocar efectos perjudiciales para la salud de las personas mayores, esto puede evitarse bebiendo mucha agua y aumentando el consumo de verduras y frutas.

Hay que mantener las habitaciones ventiladas, en especial aquellas en las que haya estufes y braseros.

Apagar el gas después de utilizarlo. Comprobar que sí está apagado.

Siempre que cocinemos, colocar las asas de las ollas o los mangos de la sartén hacia dentro. Pues de lo contrario con el mínimo roce podemos tirarlo al suelo.

Las personas mayores suelen presentar problemas con sus dentaduras por lo que se aconseja comer despacio o incluso utilizar gelatinas para modificar la textura de los alimentos.

Evitar subirse a taburetes o sillas, mejor utilizar una escalera habilitada y siempre con la ayuda de otra persona.

Fuera del hogar hay una serie de obstáculos que los mayores deben sortear, por ello se recomienda caminar despacio y utilizar siempre un calzado cómodo y seguro. Al cruzar la calzada debe extremar las precauciones respetando siempre los pasos de peatones y semáforos. Pero lo más importante es mantenerse activo, realizar ejercicio mejora la capacidad psicomotriz, esta es sin duda alguna el mayor seguro de vida que uno puede tener.